VEN, MI AMOR...

He vuelto, esta vez a recomendarles un soneto; así es, y debo confesarles, que es uno de mis favoritos, tanto el texto como el sonetista. Jamas habia encontrado consuelo para mi resentido yo romántico, hasta que Alberti llegó a mis manos. Espero que les guste, hasta entonces, este humilde marques dueño de las Chacras de Hunter y Socabaya, y todo campo verde lleno de vida que sus ojos pueden ver, se retira a preparar la cena.


Ven, mi amor, en la tarde de Aniene
y siéntate conmigo a ver el viento.
Aunque no estés, mi solo pensamiento
es ver contigo el viento que va y viene.

Tú no te vas, porque mi amor te tiene.
Yo no me iré, pues junto a ti me siento
más vida de mi sangre, más tu aliento,
más luz del corazón que me sostiene.

Tú no te irás, mi amor, aunque lo quieras.
Tú no te irás, mi amor, y si te fueras,
aún yéndote, mi amor, jamás te irías.

Es tuya mi canción, en ella estoy.
Y en ese viento que va y viene voy,
y en ese viento siempre me verías.





Rafael Albertí, 101 sonetos.

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares